domingo, 29 de julio de 2012

PHV MMXII Aguilar de Campoo

PHV MMXII Día D, viernes, veintinueve de junio de 2012: el Desembarco de Normandina

La fecha, celosamente ocultada durante meses, fue científicamente determinada por el politburó en coincidencia con las festividades patronales del ancestral lar de nuestros abuelos, Justa y Antonio: Castrillo del Haya. A pesar de la inusitada expectación provocada por tan universal acontecimiento, la tarde trascurre modorra en el Hotel Valentín, Aguilar de Campoo, al que van llegando primos en lento, pero incesante goteo.
Completado el grupo del viernes, los engalanados y entusiastas Juanjo y Charo, Mary y Jesús, Lourdes y Basilio, Beni y Lucía, y un escriba, Toño, nos lanzamos a sol vencido hacia la fiesta mayor de Castrillo del Haya, en honor de San Pedro y San Pablo. Hemos intentado reservar mesa en Casasola para reponer fuerzas tras los bailoteos, pero cierran esta noche, abrumados sin duda por la invasión humana que ese imán lúdico que es Castrillo, más aún con el tirón de la fiesta mayor, ejerce en prados, sotos, cenobios, castros y rutas de menhires del mundo exterior...
Tras nuestra primera sorpresa por la facilidad de aparcamiento en pleno centro de la urbe, comprendemos que los fastos habrán sido desplazados al nuevo centro de convenciones que, sin duda, algún Calatrava habrá rubricado en campa aneja, para liberar vecinos de coches y vatios. Así debe ser: henchidos de orgullo y chocando codos en complicidad por la irrupción inevitable de la vanguardia en nuestro potro-castro, buscamos un viandante con ipod, una agente de proximidad en roller, un punto wifi, algo-alguien “conectado”para orientar nuestro camino. Tras unos minutos de creciente silencio, el estruendo de un grajo sacudiendo su cola de los últimos reflejos de un afilado ocaso y el relincho transmontano de una yegua rubia nos recuerdan que, fatalmente, Casasola tenía razón. Nadie hay, nada se celebra ya en Castrillo, estos santos no son lo que eran, ¡qué desolación!¡Sta. Olalla, qué está pasando!
Nos aprestábamos a virar en redondo, intacto el ceño, cuando el rugido de una verja nos atenazó. Da Normandina, apoyada con abrumadora cobertura logística, segura del efecto sorpresa de sus zapatillas, gana el centro de la plazuela con rumbo firme y desenvuelto trote campurriano ochentero. Dueña del espacio aeroterrestre, su discurso es nítido y no deja lugar a la improvisación. No hay familiar, amigo nuestro que escape al fino barrido de sus radares de la memoria. La posición está ganada y solo nos quedó rendirnos ante el éxito de su desembarco, hecho histórico ya inscrito como nuestro día D, MMXII. Abandonamos otrosí a los pies de Da Normandina nuestras pasiones fiesteras y nos arrumbamos a cumplir con nuestros ociosos estómagos, satisfechos de encontramos en la proximidad de un Molino que, si moliendo cumplió a chorros del Camesa, como figón tampoco suele desmerecer los anhelos de sus visitantes; y así fue, y así lo decimos.
Luego nos fuimos de gintonics a Aguilar. Bastante bien en la Plaza de la ciudad galletera. Cansados tras tan largo día, nos recogimos en el hotel.

Sábado, treinta de junio: RO-MÁ-NI-CO
[NOTA de T.:dado mi respeto sacro por el románico, que tiene en Palencia una de sus más excelsas y abundantes materializaciones, dejo las descripciones de los lugares y sus valores a expertos y guías especializadas, que por cierto se pueden adquirir en el centro del románico del Monasterio de Sta María la Real de Aguilar]
Se nos unen Isa y Jose, procedentes de las míticas Merindades. Hoy el plan arranca con una ruta románica que no nos dejará impasibles.
Sta Eufemia de Cozuelos parar empezar, aunque solo vimos por fuera el recinto y parte de la iglesia, pues estaban preparando una boda (el lugar, aislado, es también alojamiento y muy adecuado sitial para celebraciones).
San Andrés del Arroyo, monasterio, su claustro, sus capiteles calados, su monja en la puerta. Enorme belleza, tan grande como pequeña la zona para aparcar. ¿De dónde salió ese autocar?
San Juan de Moarves, esa portada única, con ese friso extraordinariamente bien conservado y además...sigue ahí. Tremendo.
Cillamayor: iglesia exenta, cerrada y rodeada con...¡primo Alberto!
Alberto se une aquí a la primada. Lo celebramos yéndonos a comer a Endolea (Olea):¡Olla ferroviaria!
La comida en Endolea muy bien. La olla perfecta y los postres también. Tienen buena tienda de cosas típicas, panorámica vista de Valdeolea y perros mastines por si otros primos vienen con más hambre. Olisquearon a Alberto.
La tarde se abre en grupos. Unos suben a Barruelo para constatar que la mina-museo está cerrada y otros vuelven a Aguilar para descansar, ¡dura vida de mirador de capiteles, canecillos, arquivoltas y pórticos!
Como colofón del día atacamos el mueso del románico en Sta. María la Real de Aguilar. Una lluvia moderada se apunta a la visita y nada diría que estamos en verano. Juanjo y Jose salvan a las damas.¡Hace poco más de doce grados!
Paseo por Aguilar y cena informal pero genial en restaurante El Barón (gracias Lourdes), donde destaca, entre tanto bueno, una excelsa morcilla de Mataporquera.
Isa y Jose nos dejan, sus castillos de Villalaín les esperan...Les retamos para el año próximo.
Domingo, uno de julio: Cañones del Pisuerga
Empezamos el día con la visita a la iglesia rupestre de Olleros del Pisuerga. Preciosa, y con dos altares a falta de uno. Y dicen de crisis. Aunque Stos Justo y Pastor quedaron en Madrid, sin excusas.
Se nos van, por un Ave sevillana, Lourdes y Basilio.¡Cuando un amigo se va...!
Subimos a Las Tuerces: un lugar ...¡mágico!(ruego idea de palabra menos cursi, pero no la encuentro).¡Gran descenso de Charo!
Se nos van Mary y Jesús. ¡Buuu, Sob!
Tenemos hambre y pensamos en Casa Florencio en Revilla de Pomar: Esto ya es pura meseta, páramo culminante en el mirador-concepto de Valcabao: Imprescindible. Lo visitaríamos después de la buena comida y el ambiente artísticamente agradable de Casa Florencio. En la ruta pasamos delante de la cueva de los franceses; no paramos a saludarlos(parece ser que tienen de todo).

FIN DE LA PHV MMXII. Ceremonia de clausura y dispersión ante casa Florencio.

POS PRIMADA:P-PHV MMXII
Está abriéndose paso el neo-concepto de la pos-primada: uno o más primos continúan sus evoluciones geográficas a partir de el punto final teórico de la primada. Sin gasto adicional para los otros primos. Ademas la participación en la pos-primada es !voluntaria!
Domingo (sigue), uno de julio:Brañosera
Este año se ha efectuado por primera vez una demostración práctica del neo-concepto, al efectuar un stage (en castellano antiguo, escaqueo) de montaña Alberto y T. mismo, que desplazaron sus soberanos cárteres a Brañosera: cerebelo, orto racial, esencial fuente del derrame hispano. Digan los guiris: BRA NYO SEA RHA!
El centro logístico fue el Hostal Cholo, y decir que inauguramos la estancia con la victoria de España en la EUROCOPA, entre platos de embutido -en el otro bar de Brañosera.
¡Qué mejor sitio para ser tan buenos!
Lunes, dos de julio: Montaña palentina
Subida a Valdecebollas y extensión a la cueva del Cobre. ¡Sí! Perfecto día de montaña, maravillosas vistas a la cordillera y Picos. La Cueva es rotundamente profunda y obscura, con ese pedazo de criatura de Pisuerga bebecillo. Pero además vimos trincheras de la G. C. en Cueto, piedras de molino abandonadas a dos mil metros, otras piedras redondeadas de glaciar...¡¡campurriano...!! Y además ¡volvimos!¡ Y qué bien cenamos en Barruelo!¡Ejem!
Martes, tres de julio: Bosque y prados
Alberto emprende retorno al futuro tras el desayuno y yo me lanzo a la parte sombreada de la zona. Empiezo con el camino de “La Pedrosa”hasta Barruelo (recomendabilísimo) para, una vez cruzado el Rubagón, retomar el ascenso por su vertiente derecha que se adentra en el bosque de Brañosera. Subida a los prados de Pamporquero (citados en el fuero de Brañosera) y circo aledaño, ¡al fin veo nieve cercana!, dos manchitas, curiosísimamente orientadas pleno sur. Retozo de descenso por el interior del bosque, tan acogedor como traidor, caótico y suave...
[PUBLICIDAD:Utilicé este día el nuevo material de pisada descalza, los “Five Fingers”. Me encanta correr descalzo cuando puedo y si el terreno se arruga, me pongo esos FF. Siempre queda un punto de relieve o condiciones que requieren las botas de montaña, pero me sorprendí de lo duro del terreno que puedes soportar con los FF. ¡Los recomiendo!]
El miércoles por la mañana, tras visitar por fuera la iglesia de Revilla (el de la llave no cogió el teléfono, y así me perdí su espeluznante pórtico, que está protegido por una extensión de la iglesia), di por terminada mi P-PHV MMXII.
Vale.

FOTOS al pie de página

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