PHV MMXI, domingo, veinticuatro de julio de 2011: El Ojo de Berna-vé
Esta año la PHV ha quedado reducida a un día, por problemillas de agenda de unas y otros. El punto de reunión y acogida fue la mansión solariega de Isa y Lourdes en Villalaín, ese mirador privilegiado de y sobre Las Merindades, Burgos. Este tipo de primadas han sido también denominadas PH-express y esto demuestra que no existe alternativa racional a la innovación entre los Hoyos.
Se sumaron a la primada, para las pruebas “indoor”, las tías Isabel y Manoli (¡qué guapas están!), que, con su sexto sentido matriarcal, aportaron esa dimensión generacional de la que tanto adolecen las reuniones de primos.
Nos dimos cita en la entrada a la cueva-mundo de Ojo Guareña (Sotoscueva). Allí nos encontramos, con esa puntualidad de que los Hoyos somos estandarte: Juanjo y Charo, Mary y Jesús, Alberto y Marisol, a los que nos sumamos desde Villalaín Isa y Jose, Lourdes y Basilio y uno que relata, Toño;Yo por cierto pude abusar desde la víspera de la hospitalidad de tía Isabel, pues ya venía errando por la región durante varios días, remetido de cunetas y volado de rasantes en razón de menesteres astronómicos (Valderredible) y culturales varios (Valderredible, Merindades).
Qué decir de la cueva-mundo de OG, si, además, muchos
no entramos. Sabida es su inmensidad, inacabable, y su belleza (que
uno vivió como espeleólogo, durante días de expedición
subterránea: puedo así dar y doy fe de ello); Algunos escépticos,
sospechando que la “solución turística” decepcionara, nos
quedamos en la esplanada de la iglesia de San Bernabé, empotrada en
el farallón-frente del Ojo.
No hay Santo más lógico para esa Cueva pues es
probable que el nombre de la Una venga de ser entrada y punto gran
angular de observación del Averno, y el del Otro de sus esfuerzo por
entender lo que allá abajo braman y traman los deportados de la vida
leve y material que arriba llevamos, anclados al
metropolitano suplicio... Berna miraba desde el Ojo. Tuvo que Ver y
no hay más que hablar. ¡Santo Berna-bé!
La belleza geológica (explícita y conceptual) del
lugar tiene en el sumidero de entrada al sistema, bien marcado y
vallado, uno de sus puntos más peculiares (cuidado de no caer al
agua, Bernabé está aún surfeando avemarías). Por allí paseamos y
fotomamos abundantemente hasta criar una gusa muy PHV.
Así que nos fuimos a por los pollos a Villarcayo y a
comer en la mansión de las primas. Lo demás es historia.
No descartamos una PHV tamaño natural en Las
Merindades.
Tienen su -mucha- cosa, empezando por la(s) casona(s)
primi-genias.
Sea, será.
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